En Reunión Clínica se presentó evaluación tras un año de trabajo de Guías de Buenas Prácticas de la RNAO

En la instancia se plantearon desafíos y logros alcanzados

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El pasado miércoles 24 de julio, la Subdirección de Gestión del Cuidado junto a RNAO, presentaron en Reunión Clínica una completa evaluación tras un año de desarrollo del Programa de Guías de Buenas Prácticas RNAO (Asociación profesional de Enfermeras en Ontario, Canadá) en el Hospital Dr. Luis Calvo Mackenna.

En la exposición, que estuvo  cargo de la enfermera coordinadora de RNAO Paula Villablanca y la doctora Mercedes Guevara, junto con plantear los desafíos que significó la instalación de la Guía, las capacitaciones y la gestión, se detalló lo que ha significado el proceso de implementación de la Guía de Valoración del Riesgo y prevención de Lesiones por Presión.

Según indicó en la charla, las Lesiones por Presión (LPP) en pediatría han sido históricamente identificadas e investigadas como un problema de la población adulta, sin embargo, estudios internacionales muestran una prevalencia de 7% de Lesiones por Presión en la población pediátrica general y 26% en las unidades de cuidados intensivos. “Una explicación para estas altas tasas consiste en la notable mejora en las tasas de supervivencia de los lactantes y niños críticamente enfermos y con enfermedades crónicas. Según la literatura, un factor de riesgo importante de Lesiones por Presión en nuestros pacientes es que los profesionales sanitarios no consideran las LPP como un problema en pediatría”, indicó Villablanca.

La aparición de una Lesión por Presión, ya sea sobre prominencias óseas o derivadas de un dispositivo clínico, conlleva complicaciones que van desde aumentar la intensidad-complejidad de la atención hasta la muerte, además de aumentar los costos hospitalarios (en España supera los 600 millones de euros cada año), ocasionar dolor, afectar la imagen corporal al considerar secuelas irreversibles y generar pérdida de la independencia.

En este contexto es que se tomó la decisión de que fuera la Guía de LPP la primera en instalarse en el Hospital, la primera en generar movimiento y avance.

Implementación en equipo

El proceso de implementación del Programa y de la primera Guía RNAO ha considerado diversas etapas como las de organización, análisis del contexto local, prevalencias, gestión de insumos, actualización del Protocolo de Prevención de LPP, implementación de las recomendaciones, capacitaciones, supervisión de cumplimiento a través de vigilancia activa e investigación. En toda la gestión del Programa, ha sido fundamental el trabajo que realizan los Champions o líderes clínicos, que son funcionarios de la institución pertenecientes a todos los estamentos encargados de liderar y promover las Buenas Prácticas en sus unidades; una suerte de embajador de este sistema de buenas prácticas.

Los pilares para lograr el éxito en la prevención de LPP y en las Buenas Prácticas en general, según postula la Coordinadora, han sido la aproximación clínica basada en la evidencia existente y el trabajo con equipos interdisciplinarios. “Se trata de entender los problemas, como las LPP, como una responsabilidad de todos y un compromiso en que todos queremos colaborar. La invitación es a sumarse, desde los distintos estamentos, a participar y liderar en sus equipos este cruzada que tiene como único fin mejorar las condiciones sanitarias de los niños y adolescentes”, indicó.