Sexta versión de Mensajes al cielo: un homenaje a la memoria y el legado

Actividad se realizó en Plaza Hospital y contó con la participación de padres y funcionarios

<< Ver todas las noticias
  • Este martes 14 de mayo la Plaza Hospital fue escenario para la sexta versión de la ceremonia Mensajes al cielo.
  • En la instancia se inauguró un gran arcoíris que estará en el ingreso principal al Hospital, el cual recuerda la esperanza, pero también la conexión con lo divino y lo espiritual.  
  • El Director del Hospital invitó a los asistentes a pensar una figura permanente a través de la cual recordar y hacer memoria de quienes ya no están.

Familias, funcionarios y voluntarios se reunieron en la Plaza Hospital para participar de una tradicional jornada para recordar y hacer pasar por el corazón a aquellos que partieron. Se trata de Mensajes al cielo: un lugar para no olvidar.

La actividad estuvo marcada por la emotividad y las palabras de padres que han visto partir a sus hijos, pero que sin embargo mantienen un discurso de esperanza, generosidad y profundo amor.

Roxana Herrera, madre de Constanza, recordó la dificil experiencia vivida, pero también lo trascendental que fue en todo el proceso el equipo de salud y los voluntarios. “Porque en el medio de todo el terror de estas cuatro paredes blancas hay narices de payasos haciéndote reír, Caracolas pintando los muros con color, doctores haciendo música, doctores que se hacen parte de tu vida y enfermeras que hacen de la terapia un juego. Y es ahí donde todo tu dolor, tu miedo y tu rabia se transforma en recuerdo, y ¿qué es lo único que nos queda de nuestro hijos?… los recuerdos”.

La madre, que ahora encabeza un grupo voluntario, dijo a los presentes “yo los invito a seguir el legado de todos sus seres queridos, a ser la voz de sus hijos, a que ellos trasciendan a través de sus actos y que ustedes continúen sus sueños”.

En la misma línea, Milton Marchant, padre de Agustín, recordó a aquellas personas que en el Hospital hicieron más grata su estadía, conteniendo a la familia y abrazándolos en un periodo de soledad y dolor. Mencionó en ese sentido a José Luis Urra, párroco de la Capilla del Hospital, a quien agradeció por su ayuda y apoyo, de igual manera agradeció a Dios por el hijo que les entregó. “Doy gracias a Dios por haber conocido a Agustín quien nos cambió la vida y nos hizo conocer otra distinta, la de los hospitales, donde hay que aprender de la humildad y de la fuerza. Debemos mucho a este Hospital por la compañía, esas palmadas de aliento y ese cariño incondicional”, dijo.

El Director del Hospital, Dr. Jorge Lastra, junto con destacar el legado y la invitación que hacen los padres a mirar la muerte también con dulzura, dijo que este encuentro es “también una invitación para develar el misterio de la muerte, el mensaje de la muerte.  Y estamos empeñados en que esa búsqueda sea entre todos y todas. Que sea un trabajo de construir una comunidad que se permite vivir y que se permite acompañar a quienes nos dejan. El desafío de hoy es trascender, por eso queremos invitarlos a pensar cómo hacer de ese recuerdo uno más permanente, queremos pensar en cómo hacer memoria, cómo resolver una figura que nos recuerde a nuestros seres queridos, haciendo permanente el espíritu tan propio de Mensajes al cielo. Porque estamos convencidos de que la mejor manera de enfrentar la gloria y los dolores, es en comunidad”, mencionó. 

Un arcoiris para recordar

Durante el encuentro, la Fundación La Caracola realizó una emotiva actividad enmarcada en el valor del arcoíris y las creencias que existen en torno a él. Se comentó por ejemplo de su valor en cuanto a puente que conecta con quienes ya no están, y su luminosa promesa de reencuentro.  

Los asistentes pudieron trabajar en los recuerdos de sus seres queridos, buscando aquellos valores que más identificaban a quienes ya no están. 

Como parte de esta actividad es que se transformó la escalera de ingreso del Hospital, como un testimonio de que puede existir un arcoíris donde lo necesite el corazón.

En la instancia, que contó con la música de la cantante de Rojo Jeimy Espinoza y el joven violinista Javier Gallo, se liberaron burbujas mientras se nombró a cada uno de los niños y familiares que partieron. Esto en reemplazo de la liberación de globos tan propia de esta actividad, la que sin embargo tenía un negativo impacto medio ambiental.

La actividad estuvo a cargo de los Grupos Voluntarios Don de dar, Voluntarios católicos, Damas de blanco, Sonrisas de amor, Grupo amor y Chinitas para la Jose, junto al área de Participación del Hospital y la Fundación La Caracola a Ser Feliz.

Aquí, otras imágenes de la actividad.